La Dificil vida del Estudiante
Hoy analizaremos el complejo mundo de ser Estudiante.
Sí, ese universo paralelo en el que estamos sumergidos el 70% de los jóvenes entre los 5 y los 27 años (depende del caso), claro que en el análisis de hoy nos concentraremos en el rango de 18 a 20 y pocos (a criterio de cada vejete)
Comenzamos la semana como buen ser humano occidental en un día Lunes. Todo normal hasta ahi mientras no te toquen clases en la mañana.
Si es asi, tenemos que levantarnos decentemente temprano, tomar un buen desayuno, ya que en el día da hambre y con la plata que nos dan para pasaje + almuerzo + fotocopias + emergencias + otros (léase 'luca' si es que) no alcanza para agregar un snack de media mañana y/o media tarde. Luego caminar en un éxodo masivo, junto a otras decenas de estudiantes como nosotros o más pequeños por lo general, hacia el paradero; una vez ahí empieza la aventura...
Cada día perdemos entre 20 a 30 minutos esperando que pase la micro, una vez que pasa viene la 'ruleta rusa' del ánimo del conductor del microbus: Si tuvo una buena noche, durmió calientito con su 'pierna suave' y le hicieron 'cariñito', entonces tenemos una gran posibilidad de que pare y nos permita subir para llegar a nuestro establecimiento educacional; sino (que es la mayoria de los casos) apenas osbervan un leve movimiento de nuestra mano para alcanzar el querido pase escolar (ese documento que nos permite viajar más barato hasta en vacaciones) aprietan el acelerador y esquivan el paradero en el que nos encontramos haciendo que la micro que viene más atrás, en conjunto con todas las que podrían hacerte llegar a la hora, repitan tal acción dejandonos friamente abandonados en la parada.
Cuando aparece ese conductor de buen corazón que se apiada de tu rostro famélico y somnoliento, al fin logras subir al bus el cual va 're'lleno y gratis con la compra de tu pasaje te ganas un pequeño recorrido de media hora parad@ en el pasillo.
Una vez que logras llegar a tu destino, raudamente te bajas y comienzan a aflorar tus habilidades de atleta. Saltas del bus y con una voltereta amortiguas el impacto con el suelo. Avanzas rapidamente por la vereda y cruzas la diagonal del cruce para esquivar con una media vuelta con salto a la vieja lenta que camina frente a ti. Una vez dentro del edificio de tu Universidad/Instituto/etc subes de a 3 escalones hasta llegar al piso donde está tu sala.
Apenas aparece tu silueta en el umbral de la puerta, el/la profe, imitando un toro enfurecido, te mira amablemente y te invita a disfrutar su clase desde afuera porque ya no permite atrasos.
(Bueno, cualquier similitud con la realidad es simple coincidencia)
Y este es solo el comienzo de nuestro dia.
De ahi siguen una infinidad de sucesos como el hacer la hora hasta la otra clase, tratar de estudiar las 18 horas diarias por ramo que te recomiendan los profes para aprobar su ramo (si consideramos que cada uno de nosotros tiene un minimo de 3 ramos, acabamos de inventar los dias de más de 54 horas), llegar a la casa si te para la micro y una vez ahí, soportar que tus padres digan que no haces nada, que tu única obligación es estudiar y ni eso lo haces bien.
Bueno el resto lo postean ustedes como comentario.
Atte.
El futuro de Chile
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